viernes, 13 de febrero de 2009

¿Por qué deberían otorgarle el Nobel de Literatura 2009 a Ernesto Sábato?



¿Por qué deberían otorgarle el Nobel de Literatura 2009 a Ernesto Sábato?
Ernesto Sábato, que duda cabe, es uno de los más grandes escritores argentinos de todos los tiempos y reconocido a nivel mundial, su prosa elegante y sus obras lo respaldan para poder obtener el premio Nobel. No es mi intención desmerecer a los otros nominados(los españoles Francisco Ayala y Miguel Delibes) quienes tienen meritos propios, sino explayarme sobre los motivos por lo que Sábato debería ser el elegido.
Destacar primero que Ernesto Sábato no incursiona en el ámbito literario por un afán de éxito ni reconocimiento (siempre detestó los círculos literarios), por el contrario, su amor por el arte y la literatura lo alejaron de eso ridícula ilusión que llamamos “éxito”, pues el escritor argentino tenía un doctorado en Física, ciencia que abandonó para dedicarse a escribir. Becado en Francia y USA, el escritor argentino contaba con un futuro promisorio. Uno de los alumnos de Sábato fue Mario Bunge, el conocido científico cuyos libros quizás muchos han leído en la educación secundaria especialmente en Sudamérica. Tal fue el impacto que causó su retiro de las ciencias que más de un científico le quito el habla por la barbaridad de dedicarse a escribir.
En lo social quizás lo más destacable sea que el 29 de diciembre de 1983 Ernesto Sábato fue elegido Presidente de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de personas (CONADEP), gracias a su honestidad y espíritu crítico. Nunca Más. Informe de la Comisión Nacional sobre la desaparición de personas (Eudeba, 1984), conocido mundialmente como Informe Sábato. El Informe Sábato es un testimonio de la desaparición y muerte de más de 30 mil personas durante la dictadura militar instaurada en Argentina desde fines de la década del 70' hasta principios del 80'. Luego de miles de testimonios y hechos pavorosos, la Comisión determinó una serie de recomendaciones para procesar legalmente a los responsables. Parte del prólogo del libro (escrito por Sábato) dice:
"...Las grandes calamidades son siempre aleccionadoras, y sin duda el más terrible drama que en toda su historia sufrió la Nación durante el período que duró la dictadura militar iniciada en marzo de 1976 servirá para hacernos comprender que únicamente la democracia es capaz de preservar a un pueblo de semejante horror, que sólo ella puede mantener y salvar los sagrados y esenciales derechos de la criatura humana. Únicamente así podremos estar seguros de que NUNCA MAS en nuestra patria se repetirán los hechos que nos han hecho trágicamente famosos en el mundo civilizado..."
Quizás no muchos sepan (al menos fuera de Argentina) la importante labor social de Ernesto Sábato y su aporte para que muchos niños pueden ser liberados del látigo opresor que es la pobreza. Asimismo su fundación buscar preservar la cultura, el arte y luchar por los derechos humanos entre otras cosas (http://www.fundacionernestosabato.org/).
En más de una entrevista el escritor ha manifestado su esperanza y fe en los jóvenes. Esto pudiera parecer una contradicción (su fe en el futuro) puesto que sus novelas ni sus personas son un mensaje ni un canto de esperanza, todo lo contrario son fatalistas. Debemos que entender que la Ernesto Sábato-persona y Ernesto Sábato-escritor son, por momentos, entidades y energías distintas. Si bien los personajes Sabatianos son dementes, suicidas, o asesinos (y a veces los tres cosas al mismo tiempo), cada línea de su prosa es un análisis filosófico sobre la vida y el tiempo mismo:
En la soledad de mi estudio contemplo el reloj que perteneció a mi padre, la vieja máquina de coser New Home de mamá, una jarrita de plata y el Colt que tenía papá siempre en su cajón, y que luego fue pasado como herencia al hermano mayor, hasta llegar a mis manos. Me siento entonces un triste testigo de la inevitable transmutación de las cosas que se revisten de una eternidad ajena a los hombres que las usaron. Cuando los sobreviven, vuelven a su inútil condición de objetos y toda la magia, todo el candor, sobrevuela como una fantasmagoría incierta ante la gravedad de lo vivido. Restos de una ilusión, sólo fragmentos de un sueño soñado (fragmento de Antes del Fin escrito en 1998).
En 1995 fallece el primer hijo de Sábato en un accidente automovilístico y tres años después su querida Matilde(ver foto de ella con el escritor en la parte superior izquierda). Considero que a partir de lo que conocemos como dolor, los artistas arrancan desde muy dentro un demonio, una fuerza inusitada que se plasma en palabras, y es que a veces la pérdida de la vida de alguien amado no enseña a apreciarla más cada día. Honestamente considero que aquel que ha caminado por los senderos de los infiernos, por las cloacas de la miseria, y ha sido esclavo de sus propios vicios puede vivir más intensamente y disfrutar, digamos, el aroma de una flor. Pueden desmentirme los torturados (y todo aquel que haya acariciado la muerte) pero pese a ello me aferro a lo que afirmo.
La obra de Sábato es justamente una valoración y cuestionamiento del mundo en el cual vivimos y por más aparente desesperanza del escritor, este no se resigna al status quo y denuncia algo que aún hoy se sigue evidenciando y nadie ha podido detener:
"Nuestro planeta se encuentra en estado desolador, y si no se toman medidas urgentes va en camino de ser inhabitable en poco más de tres o cuatro décadas. El oxígeno disminuye de modo irreversible por el ácido carbónico de autos y fábricas, y por la devastación de los bosques. El hombre necesita de los árboles para vivir. Parecen no saberlo o no importarles a quienes están talando las selvas del Amazonas y las grandes reservas del mundo. Los países desarrollados producen cuatrocientos millones de toneladas por año de residuos tóxicos: arsénico, cianuro, mercurio y derivados del cloro, que desembocan en las aguas de los ríos y los mares, afectando no sólo a los peces, sino también a quienes se alimentan de ellos. Sólo unos pocos gramos de intoxicación son mortales para el ser humano" (Antes del Fin).
Su magistral obra El túnel, recibió críticas entusiastas nada menos que de Albert Camus, que lo hizo traducir por Gallimard al francés. En esta novela intensa el desaliento y la difícil adaptación a una época moderna y de cambios agobia a su personaje Pablo Castel quien vive aislado del mundo y que confiesa desde los barrotes de una cárcel que mató a la única persona que lo entendía. La obras de Sábato con marcado corte existencialista sin duda marcaron una etapa dentro de la literatura de su país: Antes del Fin, Abaddon El Exterminador (¡En 1,974 Sábato hablaba de diablos, posesiones y gnosticismo!, tal como lo hacen hoy escritores como Dan Brown, pero es claro que las disgreciones Sabatianas son diez veces más intensas y trascendentes), y la compleja, Sobre Héroes y Tumbas.
Para poder cuantificar la temática profunda y extensa de Sábato quiero mencionar un libro muy apreciado hoy como El Alquimista de Paulo Coelho que habla mucho del Gnosticismo y que para muchos lectores es un libro único e innovador. No pretendo anular lo inspirador del libro de Coelho ni cuestionar sus dotes como escritor, sin embargo si quiero aclarar que la temática ha sido expuesta por Sábato décadas atrás (me cuesta creer que Coelho no haya leído el autor argentino). Al respecto de la alquimia dice un fragmento de Abbadon, El Exterminador:
"Esta manera de impregnar el mercurio fue mantenida en secreto por lo que sabían y constituye probablemente el pórtico de algo más noble (que la fabricación del oro), algo que no puede ser comunicado sin que el mundo corra un inmenso peligro".
Volviendo al punto inicial sobre los nominados al Nobel del Literatura, desde aquí mis mejores deseos para los escritores españoles. Pero la locura, intensidad, apasionamiento y lo que Sábato representa (como pintor, ex científico, ex anarquista, gnóstico etc.) sin duda lo pone en un nivel, sino superior, al menos diferente, lo cual lo ha llevado a que miles de lectores le tengan una estima y cariño especial sin jamás haberlo conocido.
Y para que no se diga que hay mezquindad en este líneas, la mejor de las suertes a los señores Ayala y Delibes. Ojala en el futuro les otorguen el Nobel, El Pulitzer, y El Príncipe de Asturias, pero este vez con todo mi corazón (y mi poco discernimiento como lector) me inclino por el Gran Maestro, Ernesto Sábato.

9 comentarios:

  1. Tenemos un blog donde publicamos cuentos. Si quieres participar o leer alguno esta es la dirección

    http://100cuentos.blogspot.com

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. the Hermit Librarian20 de febrero de 2009, 07:57

    Buen post. Coincido contigo en que se deberia otorgar el Nobel a Sabato. Pero mas por su trayectoria y humanidad, que por su obra. Un abrazo.

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  4. Krin,

    Gracias por invitarme a participar y por tu visita.

    Que sigan los exitos !

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  5. The Hermit Librarian,
    De acuerdo en lo la trayectoria y humanidad de Sabato, si sumamos a estas, sus obras; quizas lo del Nobel sea una realidad.

    Un abrazo y gracias por visitarme!

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  6. Krin, pronto saldrá el libro de Hemil en la editorial Casatomada, en Lima, Perú, habrá que pasar la voz!!! Y felicitaciones Hemil por el artículo, muy bueno.

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  7. Gabriel,

    Gracias por visitar la Pagina y por los comentarios
    Exitos !!!

    Un abrazo

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  8. Me permito disentir en el punto que justificó tu entrada y que al parecer genera más opiniones a favor.
    Creo que los premios literarios deben entregarse exclusivamente en virtud del mérito literario. Grandes escritores hubo que eran pésimos seres humanos y muchos mediocres que ejercieron intensas labores humanitarias.
    No discuto el valor de Sábato como escritor, pero no me parece muy superior a otros muchos candidatos (digo un Oz, un Roth, un Adonis) e inclinar la balanza por razones ajenas es injusto; sobre todo cuando tanto se esfuerzan en exigirle pureza al Nobel en sus estándares de selección. Justamente, la aplicación de criterios políticos generó grandes injusticias y olvidos en entregas pasadas.
    Saludos desde Argentina

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  9. Estimado anónimo. Gracias por escribir.
    Tu opinión como la de todos los visitantes al blog es respetada y publicada en su totalidad Discrepar alturadamente es siempre saludable.
    La escritora elegida fue Herta Muller cuya obra por ahora no conozco. Es más las posibilidades de ganar para ella eran de 50-1 y en teoría el gran favorito era Oz.
    Las tendencias del jurado para “elegir” según manifiestan algunos diarios y críticos literarios fueron: “Alta calidad literaria, irrebatible políticamente, comprometida y, no por último menos importante, europea”. Estos son, a juicio de la periodista cultural Marie Louise Samuelsson, los atributos del premio a Herta Müller.
    Ahora bien por mi parte, Sábato en lo literario tiene libros de una calidad literaria incuestionable: Sobre Héroes y Tumbas, el Túnel (obra que Camus apoyó tremendamente. A mi particularmente me fascina Sobre Héroes pero también Abbadon El exterminador y Antes del Fin.
    Es decir tiene obran que respaldaban su nominación pero por otro lado también existe una persona que siente, que denuncia y trata de ser íntegra. Creo que eso hizo Sábato con el informe “Nunca Más” o “Informe Sábato”.
    Aunque lo queramos o no, se analiza no solo lo literario en estos Nobel. Creo eso así que el artista debiera tener también una sensibilidad y honda preocupación ante el mundo y no que sea apenas una voz literaria.
    En todo caso el Nobel para Sábato hubiese sido un justo homenaje a su autenticidad como escritor pues si dicen que los ojos son los espejos del alma, creo que la palabra y el verso de un escritor pueden mostrar lo que late ahí en el pecho.
    Gracias por escribir.
    Un abrazo

    Hemil

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