lunes, 19 de julio de 2010

MONTERROSO, QUIROGA, BORGES. EL ANTIDECALOGO DEL ESCRITOR


Antidecálogo del Escritor
He leído algunos decálogos del escritor algunos muy instructivos. Lo de Quiroga, Monterroso, Vargas Llosa, Borges, entre otros. Estos maestros han dado pautas importantes, creo yo, de cómo escribir. Sé que existen muchos necios que creen que no aprenderán nada de nadie, solamente de sí mismos. Asimismo sé que Confucio (no fue -como alguna escuché decir-el que inventó la confusión) proponía que el sabio buscaba en si mismo lo que quiere y que el ignorante lo busca en los demás; pero Confucio era un gran filósofo, teórico social y fundador de un sistema ético.
Entiendo que Faulkner entre otros no escuchaba a los críticos diciendo que no tenía tiempo para oírlos y que el escritor estaba un escalón más alto, pero también debemos entender que él no era cualquier escritorcillo sino el ganador del nobel de literatura. A su favor podemos decir que Faulkner decía que el no conocía el talento, que nunca le había tocado la puerta, que lo suyo era 99% de disciplina.
Puede que Faulkner haya tenido en el fondo el ego muy grande, al menos eso dice un profesor mío de College quien hace varias décadas se cruzó con él en Virginia. Mi profesor era un muchachito y cuando saludó a Faulkner al parecer este apenas le devolvió el saludo.
Mi punto aquí es que muchos de nosotros ni somos Confucio ni Faulkner pero igual creemos que no podemos aprender del resto.
Recientemente en Mayo 2010 obtuve el primer puesto en el International Latino Books Awards, no sé si merecidamente o no; pero he recibido algunas felicitaciones sinceras y también el silencio absoluto de otras tantas.
Dentro de algunos comentarios en buena onda de algunas personas jóvenes y otras no tantas me dicen que he tenido mucha suerte con mi primer libro. Al menos en lo que mi respecta no he ni pizca de suerte, sino que fui a buscarla, a tomarla por asalto.
Con mi libro bajo el brazo (los textos los tengo memorizado por absorción) he buscado y tocado puertas, me las han cerrado en la cara. He tenido muchos no como respuesta. Incluso de un editor que antes me dijo que mi manuscrito no tenia las condiciones de ser publicado. ahora me ha propuesto releerlo. ¿Lo habrá leído la primera vez? Contradicciones e ironías de la vida.
Muchos ignoran que para poder escribir mi libro he ocupado madrugadas enteras principalmente viernes y sábados, escribiendo en vez de descansar o poder divertirme, pues en el 2008 cuando puse las historias juntas, era los fines de semana los únicos días en los cuales podría escribir. Terminar el libro fue un proceso muy sufrido, porque después de las dos tres de la madrugada el cansancio se acumula; física y mentalmente no eres el mismo. Escribir es pegar ladrillos decía García Márquez y creo que pegar ladrillos a los dos la mañana cuando estás muerto por trabajar todo la semana es muy difícil. Pero no es imposible.
Pero los he pegado, según alguna crítica de manera correcta con buen uso de imágenes y con poesía en prosa, con intensidad (palabras de respetables escritores como Oswaldo Reynoso, Carmen Olle, Natalia Gómez, Robert Girón).
A todos lo que me preguntan qué he hecho para lograr un poquito de difusión de mi obra y obtener el 2010 International Latino Books Awards y ser invitado presentar mi obra en universidades de Estados Unidos le he contestado lo mismo, he trabajado como obrero en mis cuentos, he tratado de leer un poquito a los maestros(los sigo leyendo) de manera formal e informal, he tratado de escuchar gente que sabe más muchísimo más que yo. También he tomado con calma lo del premio, pues todo es relativo , un premio municipal puede ser un gran premio para un novato y nada para un escritor famoso, un premio como el obtenido por este servidor(un aficionado a la literatura) puede ser grande para mí pero minúsculo para un escritor consagrado.
La suerte de la cual se me acusa tener tiene como sustento haber quedado finalista en dos concursos internacionales desde que empecé a escribir “ seriamente”, de haber sido entrevistado en los principales diarios de Virginia entre ellos Washington Hispanic y El Tiempo Latino del Washington post.
Me han pedido que les diga qué he hecho y contestado que nada. Apenas he leído a Poe, Monterroso, Maupassant, Hemingway, y Fitzgerald. También algunos textos no literarios de Baudelaire, Cortázar, Vargas Llosa y García Márquez. Este ultimo tienen textos y teorías alucinantes sobre el arte de escribir como sus textos “todo cuento es cuento chino” “Para contar historias”.
Los nombres de Sartre, Nietzsche, Bierce, Dickinson, Irving, Hawthorne también se me vienen a la mente. Así como se me viene un excepcional tomo de literatura americana con al menos cuarenta autores llamada Norton American Anthology.
Pese a que explico una y otra vez que no haga nada más que leer y escribir, al final las personas jóvenes en definitiva sostienen que siempre hay un factor de suerte y al final me sonrío y admito que sí ( pero como Copérnico me mantengo terco en mis trece y sé que no es así). Los jóvenes que me escriben me piden a menudo que lea sus cuentos, sus obras y las comente, dentro de lo que cabe, puedo leer un párrafo o dos pero es muy difícil leer un libro completo, no por falta de voluntad; sino debido al trabajo acumulado y deliciosas obligaciones familiares. Estoy retrasado al re-leer por tercera vez los poemas homéricos la Ilíada y la odisea. Es diferente leerlo a los cuarenta que haberlo leído sin saber que era poesía a los quince. Y es que algunos profesores lo hacían tan aburrido. Tenía razón Oscar Wilde cuando decía que los incapaces de aprender se han puesto ahora a enseñar. Quizás disfruté leer clásicos cuando mis padres con engaños compraron unas historietas muy entretenidas, para mí, eran héroes como Superman o el hombre araña, eran trotamundos fascinantes; a mi diez años yo ignoraba que estaba leyendo Ulises y los viajes de Marco Polo gracias a las ingeniosas tretas de mis “ viejos “y mi hermano mayor.
Leer se ha vuelto en los últimos cinco años en una obsesión y vicio mayor, quizás porque sé que tengo mucho por aprender. Gracias a Fabi (una amiga en España acabo de recibir un libro de Herta Muller (no accesible en USA) y otro, no de literatura “seria”, pero deliciosamente escrito llamado Barcelona Ciudad; este libro no es que no es más que crónica de la España de Franco y del Rock & Roll escrita por el legendario músico José María Sanz.
Desempolvando mi librero encontré una antología de Unamuno, Azorín y Cervantes y estoy buscando tiempo para leerlos también. Considero que para aprender un poco de literatura se deben leer a los que saben mucho. Si me piden algún secreto o si quieran que comparta mi “suerte” aquí va. Mi suerte consiste en simplemente leer y leer y escribir y escribir, botar borradores, y seguir escribiendo. Y también ser menos imbécil que antes cuando creía que todo lo podía aprender por mí mismo.
Sé que aunque lo diga una y otra vez muy pocos me van a creer porque soy un desconocido por lo cual prefiero citar a un grande como Baudelaire:
DE LA SUERTE Y DE LA MALA SUERTE EN LOS COMIENZOS
Los jóvenes escritores que hablando de un colega novel dicen con acento matizado de envidia: "¡Ha comenzado bien, ha tenido una suerte loca!", no reflexionan que todo comienzo está siempre precedido y es el resultado de otros veinte comienzos que no se conocen.
...creo más bien que el éxito es, en una proporción aritmética o geométrica, según la fuerza del escritor, el resultado de éxitos anteriores, a menudo invisibles a simple vista. Hay una lenta agregación de éxitos moleculares; pero generaciones espontáneas y milagrosas jamás.
Los que dicen: "Yo tengo mala suerte", son los que todavía no han tenido suficientes éxitos y lo ignoran. (Fin)

Como sé que hay escépticos he decidido hacer una anti decálogo no para triunfar como escritor sino para fracasar, creo que siguiendo estos pasos más de una fracasará tal como lo hice hace quince años cuando creí que escribir era cuestión de talento y suerte. Prefiero un antidecálogo porque ya los maestros han acertado en qué hacer, yo como aficionado la literatura puedo a lo mucho decir lo que no se debe hacer en literatura, ya que mis aciertos yerros son mayores que mis aciertos. Creo que por ahora es poco que puedo aportar. Aquí el anti decálogo del escritor.
1) No leas “El Tonel de amontillado” “El Gato Negro” El Corazón Delator” Y “El Método de Composición “de Edgard Allan Poe.
2) Pregúntate siempre como manejar los tiempos en un escrito y no leas el cuento “Una ocurrencia en el puente del Búho” de Ambrose Bierce.
3) Nunca creas a Cortázar en cuando dice que en una pelea de box el cuento gana por knock out y la novela por puntos, bota al tacho de basura su texto “algunos aspectos del cuento ‘y considéralo una herramienta inútil.
4) Considérate a ti mismo un incomprendido de tu tiempo, un adelantado a tu época, ten el ego inmenso e ignora que aquellos escritores incomprendidos de su tiempo, no se catalogaron asimismo como tales. Es la historia, el tiempo, y la crítica quienes les dieron esos títulos de manera póstuma.
5) Adopta poses de divo y peléate con todo los colegas sin tener un mínimo de soledad literaria. Habla mal de los que ganan, se mezquino.
6) No leas nada de Rulfo, Sartre, Nietzsche, Baudelaire, Rimbaud, Monterroso, Hemingway, Sábato, Donoso, García Márquez, Vargas Llosa, Guy de Maupassant, Poe, García Lorca, Neruda, Homero, Cervantes, Unamuno y otros clásicos. Considéralos autores anticuados y que hoy (en el 2010) se escribe de manera diferente.
7) No estudies nada formal mi informalmente pensando que todo lo puedes aprender por mismo sin conectarte con el mundo. Asume tercamente que todo puede ser auto aprendido, olvida que un libro es un ser vivo en sí mismo, un medio de comunicación entre el autor y tu.
8) Confía ciegamente en tus editores, tu agente literario, en el mundo que te sonríe y adula porque escribiste tres buenas paginas.
9) Escribe tu pensamiento político, religioso en una novela pensando que es un ensayo y no una obra literaria, crea personajes acartonados, busca la complejidad en tus textos para parecer muy culto, hazlo así como te digo y veras que podrás dormirte leyendo tu propio manuscrito
10) Acércate a cuanto círculos literarios buscando sentirte intelectual, contradícete y habla mal de los premios literarios y sal corriendo con tu premio en la mano cuando ganas uno. No hagas caso a Sábato que decía en “Abbadon, el exterminador” que aquellos que hablan mal de los premios literarios después terminado festejando cuando ganan un premio municipal.
Centreville, Va Junio-Julio 2010

1 comentario:

  1. Guau. Directo e intenso. Me gustó mucho el post. Gracias por las pistas.

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