domingo, 22 de marzo de 2009

LA METAMORFOSIS DE KAFKA (CONVERSACION ENTRE KAFKA Y JANOUCH)

Foto(drinkingupstream.wordpress.com )

CONVERSACION ENTRE KAFKA Y JANOUCH
LA METAMORFOSIS DE KAFKA

Sería innecesario hacer un extenso prólogo sobre Kafka y “La Metamorfosis”. La hemos leído en el colegio, en la Universidad y aun de viejos seguimos leyéndola con admiración, ganas de aprender y a veces hasta con calambres de envidia. A continuación una discusión conmovedora sobre “La Metamorfosis” entre Gustav Janouch y el mismísimo Kafka:
(Traducción del ingles al español del texto Conversations with Kafka de Gustav Janouch por Hemil García) .

Mi amigo Alfred Kamp…admiraba la historia de Kafka La Metamorfosis. El describía al autor como: “un nuevo, más profundo y por tanto más importante Edgard Allan Poe.
Durante una caminata con Franz Kafka por la Altstader Ring (*) le dije sobre este nuevo admirador suyo, pero esto no le interesó ni pareció entenderlo. Por el contrario, la expresión de Kafka mostraba que cualquier discusión de su libro le era desagradable. Yo por el contrario estaba colmado con un ahínco de descubrimientos y no tuve ningún tacto.
- El héroe de la historia se llama Samsa,” dije. “Suena como un criptograma por Kafka. Cinco letras en cada palabra. La letra S en la palabra Samsa tiene la misma posición que la K en la palabra Kafka. La A…
Kafka me interrumpió.
- No es un criptograma. Samsa no es para nada Kafka, ni mucho menos. La Metamorfosis no es una confesión, aunque es, en cierto sentido, una indiscreción.
- No puedo opinar al respeto.
- ¿Es acaso delicado y discreto hablar sobre las propias pulgas de la propia familia?
- No es usual en una sociedad bien.
- Verá usted las maneras que tengo.
Kafka sonrió. Trató de minimizar el tema. Pero yo no quise.
-Parece que la distinción ente las buenas y malas maneras no se aplican aquí- dije.- “La Metamorfosis” es un sueño terrible, una concepción terrible.
Kafka permaneció quieto.
“Los sueños revelan la realidad cuya concepción queda olvidada. Ese es el horror de la vida, el terror del arte. Ahora debo irme.”
Gasté mi primera semana de sueldo comprando tres historias de Kafka: La Metamorfosis. El Juicio y América, forrado en un volumen de cuero marrón oscuro, con el nombre Franz Kafka elegantemente grabado en letras doradas.
E l libro estaba guardado en mi maletín y sobre mis rodillas y le contaba a Kafka sobre el cinema (Janouch trabajaba allí como músico). Entonces orgullosamente saqué el volumen y se lo entregué a Kafka por entre el escritorio.
-¿Qué es esto? Preguntó con sorpresa.
- Es mi primera semana de sueldo.
- ¿No es un desperdicio?
Las pestañas de Kafka ondearon. Sus labios se recogieron. Por unos segundos el contempló el nombre en las letras doradas, pasó a prisa las páginas, con notoria vergüenza, y lo puso frente a mí. Le iba a preguntar por qué el libro le ofendía, cuando empezó a toser. Tomó su pañuelo del bolsillo, se lo puso en la boca, lo guardó. Cuando el ataque pasó, se paró y fue a un pequeño lavatorio cerca a su escritorio, y se lavó las manos, entonces mientras se secaba me dijo: “me sobre calificas. Tu confianza me oprime.”
Se sentó en el escritorio y dijo, con las manos en la cabeza: “No soy ningún arbusto ardiendo. No soy una llama.”
Lo interrumpí, “No deberías decir eso. No es justo. Para mí, Por ejemplo, eres fuego, calor, y luz.”
-¡No! ¡No! me contradijo, moviendo su cabeza. “Estas equivocado. Mis escritos no merecen un empastado de cuero. Es sólo mi propio espectro personal del horror. No debería haber sido impreso de ninguna manera. Debería haber sido quemado y destruido. No tiene ningún significado…”
Me disculpé. “por favor perdóname, ni quise molestarte. Soy un estúpido.”
-¡No!, ¡no lo eres! Sin mover sus manos de la cara, movió su cuerpo de atrás para adelante. “Probablemente tengas razón. Probablemente por eso no puedo terminar nada. Tengo miedo a la verdad.” Sacó las manos que le cubrían los ojos y puso los puños sobre la mesa y dijo con voz baja: “Uno debe estar callado, si no puede ayudar en nada. Nadie por medio de su propia falta de esperanza debe hacer que un paciente empeore. Por esta razón mis escritos deben ser destruidos. No soy ninguna luz, solamente he perdido mi camino en mis propias espinas. Soy una calle sin salida.”

*Altstadter Ring: Una calle principal de Praga.

lunes, 16 de marzo de 2009

GONZALEZ VIAÑA presenta libro " El Tuno" en Lima

Nuestro amigo, el conocido escritor Eduardo González Viaña hace llegar la siguienta Nota de prensa(Felicitaciones Eduardo):

GONZALEZ VIAÑA:
“El Tuno” se presentará en la Asamblea Nacional de Rectores


Don Tuno se presenta en la Asamblea Nacional de Rectores (Aldabas, 3ª cuadra) el miércoles 18 de marzo a las 6.30pm. La entrada es libre.

¿Es el conocido chamán de Trujillo? El mismo, pero como personaje real del libro de Eduardo González Viaña, “Don Tuno, el señor de los cuerpos astrales” que la Universidad Alas Peruanas acaba de editar. La presentación corre a cargo del famoso arqueólogo y descubridor de Sipán, Walter Alva.

Con una adenda del autor, se ha reeditado el famoso libro “Habla, Sampedro”. González Viaña cuenta allí cómo conoció y trabajó con Eduardo Calderón Palomino, llamado también El Tuno. Luego, a lo largo de unas 400 páginas, se revive una fascinante conversación entre ambos.

En ella, el chamán trujillano fallecido en 1996 cuenta cómo se ha de auscultar a un enfermo valiéndose de un cuy, cómo se ha de limpiar de infortunios una casa, cómo se puede hallar lo perdido, cómo puede uno trasladarse hacia un país ultramarino sin usar el barco ni el avión, cómo debe celebrarse la mesa de brujería, cómo se hace para enredar y desenredar amores, cómo se debe hablar con ciertas huacas y cómo se puede conversar con ciertos pájaros de América.
Como lo dicen personaje y autor, la sabiduría del Tuno era heredada o absorbida de otros "maestros" del norte peruano que uno tras otro la habían ido recibiendo desde un remoto pasado precolombino. De acuerdo con ello, lo que la gente llama "brujería" es, en nuestras tierras, la supervivencia de alguna vieja religión que los colonizadores no pudieron suplantar por completo, y, a la vez, el vestigio de una ciencia de curar cuya eficacia hasta hoy es evidente.
Padre de numerosa prole, brujo, alfarero, pescador, sabio y humorista. El Tuno vivía en un orden mágico donde se exhibe un orbe maravilloso sin recurrir a fantasmagorías ni mucho menos a trucos de feria pueblerina. Padre de catorce hijos, buen degustador de chicha, la tradicional bebida peruana, preparaba mariscos y pescados con una habilidad que le envidiarían los mejores “chefs. No se trataba de un santón sino de un líder comunal heredero de una cultura milenaria, según afirma el autor.

“Don Tuno, el señor de los cuerpos astrales” ha sido editado en la forma de un libro-album con el que la Universidad Alas Peruanas rinde homenaje al permanente descubrimiento y exaltación de nuestra cultura que realiza en su obra Eduardo González Viaña.

Sobre el autor, Wálter Alva señala en la contraportada del libro: “Eduardo González Viaña narra y describe con amor y grandeza literaria un mundo que conoce como norteño y descendiente de los Mochicas, un pueblo milenario y creativo que transmite su mensaje al presente. Como se pasa el fuego de una generación a otra, este hombre sabe entregar magia en un libro para quienes vengan mañana y después por todo el resto de los tiempos.”

González Viaña, quien catedrático de Western Oregon University, en los Estados Unidos, viene especialmente para estar presente en la presentación.

jueves, 12 de marzo de 2009

VARGAS LLOSA Y REYNOSO:LIMA Y SUS DIFERENTES ESQUINAS(GENERACION DEL '50)






















(Fotos: Mario Vargas LLosa http://www.enexclusiva.com/ Oswaldo Reynoso http://www.rree.gob.pe/)

Generación del 50’
Vargas Llosa y Reynoso: Sobre Lima y sus diferentes esquinas
(Por Hemil Garcia Linares)
“Hablo de la ciudad, pastora de siglos, madre que nos engendra y nos devora, nos inventa y nos olvida” Octavio Paz

Existen textos literarios que pueden describir al detalle cómo es una ciudad, cómo respira su gente. Lima es una ciudad seductora y de contrastes, lo sabemos sin ahondar en estudios sociológicos: pueblos jóvenes que crecen cada día más, bellas construcciones coloniales y últimamente edificios y hoteles que invaden Lima brindando confort pero convirtiéndola asimismo en una selva de cemento (le tomo prestada la frase a Blades). Y en medio de este selva de cemento: sus habitantes, sus tardes de fútbol con bronca, la procesión del Señor de Los Milagros y los anticuchos; y por otras latitudes los campeonatos de Surf, la Copa Davis, los peleas de Vale Todo son componentes de este mixtura que llamamos Lima. Lima, nuestra odiada ciudad cuando sus pistas están rotas, querida cuando celebramos un aniversario más, vilipendiada por las combis y su transitar asesino, y alabada cuando alberga citas cumbres como el APEC.
Son muchos los escritores que nos han llevado por los calles de Lima, mostrado el carácter variopinto de su gente. Particularmente, el cuento Día Domingo de Mario Vargas Llosa y Cara de Ángel de Oswaldo Reynoso son los que- a mi modesto entender-permiten captar lo que era Lima en los 50’y 60’s y recorrerla imaginariamente, no sólo en su extensión geográfica sino también en el tiempo y, cómo no, desde la perspectiva de muchachos de barrio que intentan “sobrevivir” y ser aceptados en sus respectivos grupos sociales.
Día Domingo, que forma parte de Los Jefes, el primer libro de cuentos de MVLL, nos sumerge en la mente de unos muchachitos “bien” de clase media alta cuya principal preocupación es ser avezados a su manera: beber cerveza frente al desaparecido teatro Montecarlo, enamorar a los chicas del barrio y ser valientes delante del grupo retándose a nadar en la playa de su microcosmos llamado Miraflores. Miguel, el personaje principal sufre por el amor juvenil de Flora. Rubén, es el detestable rival que se la quiere arrebatar. Miguel imagina en la historia ser una cadete de la naval (dato curiosos porque MVLL en más de un escrito menciona que quiso ser marino) y que Rubén está en una esquina haraposo y avergonzado. Pero en la vida real, Miguel duda sobre declararle su amor a Flora y piensa:“Estoy enamorado de ti”. Un nervioso miguel camina por el parque Central cavilando. “Ahora. Al llegar a la avenida Pardo me atreveré. ¡Ah, Rubén, si supieras cómo te odio!” (Obsérvese la naturalidad, sencillez y contundencia de estas palabras).
De otro lado Reynoso en el relato Los Inocentes, con una prosa ágil y en primera persona plantea los “problemas” de Cara de Ángel desde el barrio en El Cercado:
“Esa camisa roja que está en vitrina es bonita, pero qué cara”. Cara de Ángel reniega del trato injusto y el apelativo que le dan la “Collera”:“Cara de Ángel: si, Nunca María Bonita. Ni mucho menos: María Félix. Que no se les vuelva a ocurrir llamarme así: porque les saco la mierda. No tengo cara de muchachita. En líneas posteriores Cara de Ángel dice: “Si los muchachos del billar supieran lo que hice con Gilda, la hermana de Corsario, nunca volverían a llamarme María Bonita”.
Cara de Ángel padece las bromas de Colorete que viene ser el antagonista como lo es Rubén Para Miguel en Día Domingo .Desde diferentes esquinas de la ciudad, dos jóvenes tienen disímiles angustias aunque sienten o experimentan una misma inquietud por la sexualidad adolescente. El Miguel de Vargas Llosa sufre por una chica y Cara de Ángel padece frente a la “collera” que cuestiona su hombría.
En Día Domingo, Miguel trata de evitar que Rubén se encuentre con Flora quien sin saberlo se verá con su amiga Martha
(Hermana de Rubén) y caerá en una trampa. Martha los dejará a solas y allí Rubén le declarará su amor a Flora. ¿Qué hace Miguel para evitar este encuentro?, pues invita a todos los amigos (Rubén incluido) a comer lomos a la chorrillana y cerveza (que contraste con la camisa que Cara de Ángel quiere y no puede tener).Pero Rubén no quiere quedarse. La consigna de Miguel es clara:“invito a todos o a ninguno. Si se va Rubén, nada”. Pero Rubén amaga irse y Miguel tiene que retarlo a tomar cerveza y ver quien aguanta más y después surge la discusión que genera el duelo: nadar en la playa de Miraflores en pleno invierno.
Sin embargo no existe una pelea física pues cuando, Rubén se burla diciendo: “¿te rindes mocoso?” Miguel se incorporó de golpe y empujó a Rubén, pero antes que el simulacro prosperara, intervino el Escolar. “Los pajarracos no pelean nunca. Los dos están borrachos. Se acabó, votación.
El grupo Miraflorino y el de El Cercado se manejan y diferencian bajos códigos de conducta propios, en cómo intervienen y resuelven sus disputas. En el entorno Miraflorino “educado” y democrático de Vargas Llosa, las palabras: desahuevate o mierda no se usan y son reemplazadas por: de la pitri-mitri, cálmense. En el mundo de Miguel existe la fraternidad en tanto que en el texto de Reynoso, Cara de Ángel no corre la misma suerte de Miguel. La collera de barrio es diferente, más canchera, avispada, y cruel. En el barrio sólo sirve ser bravo y saber pelear:
“Colorete, Corsario, Natkinkon, El Príncipe corretean a Cara de Ángel para quitarle su plata.
“Ya Maricon, ¡Defiéndete! (emplaza Colorete). Líneas adelante el texto dice:
“En el pecho siente un charco helado que lo hiere. Como quisiera que, de un momento a otro. Colorete le diera la mano, que los muchachos dijeran: “No te asustes, Cara de Ángel, todo esto es un juego: te queremos”. Pero la pesadilla no termina y Colorete sentencia: “¡Desahuevate María Bonita! ¡Éntrale!”.Después de unos minutos de pelea Colorete derriba a Cara de Ángel, y le quita las medias para buscarle el dinero. Encuentra tres libras (dinero de aquella época) húmedas y hediondas. Colorete le dice a Cara de Ángel: “Cochino, sucio, sucio. Te creí limpio. Pero me gustas mas así: sucio. Un día de estos te agarro de verdad”. Finalmente Colorete en un duelo(al igual que en Día Domingo) apuesta con los dados y Cara de Ángel pierde y el castigo es humillante. “Córretela”, le dice Colorete. El grupo entero se masturba. “Colorete piensa que está solo, absolutamente solo en el mundo y siente un dolor terrible en los testículos”. Y líneas adelante: “Cara de Ángel queda solo echado en el pasto. Los arboles recortan en pedazos el cielo nublado, caluroso, sucio, sucio, sucio”.
En Día Domingo, el duelo de natación entre Miguel y Rubén tiene casi un final trágico pues Rubén pasa graves apuros: “Tengo un calambre en el estomago. No puedo más, Miguel. Sálvame, por lo que más quieras, no me dejes, hermanito”. Pero Miguel llega a salvar a Rubén quien hasta el último grita: “No quiero morirme, Miguel Sálvame”. Y una vez salvado le pide a Miguel que no lo avergüence ante los demás. “No les digas nada. No les digas que he gritado. Hemos sido siempre muy amigos, Miguel no me hagas eso”.
Día Domingo tiene un final sino feliz al menos promisorio para Rubén. “Todo Miraflores sabría ya por Boca del Melanes que (Miguel) había vencido esa prueba heroica y Flora lo estaría esperando con los ojos brillantes. Se abría, frente a él, un porvenir dorado”.
Dos ciudades, dos grupos, amistades y enemistades con actitudes diferentes pero similaridad en los deseos de sobresalir, de conquistar y tener la aceptación del entorno, de hacerse hombres.
Analizado en cuento a la forma, el texto de Vargas Llosa pareciera ser más “positivo” por el entorno “privilegiado” de Miguel pues tiene verdaderos, amigos y hasta su antagonista (Rubén) al terminar el relato es agradecido con él. Por el contrario, El mundo de Reynoso es sórdido, los amigos indiferentes y el futuro de Cara de Ángel incierto frente a su cancerbero Colorete.
Pero en un análisis de fondo, ambos textos no son más que realidades expositivas que no establecen juicios de valor y la resolución de ambas historias (con final feliz o triste) es independiente de sus estratos sociales.
Esto es sustentable si analizamos el texto de MVLL Los Cachorros dónde Pichulita Cuéllar, un personaje de clase media alta, sufre más que Colorete, Cara de Ángel, Miguel y Rubén juntos pues es atacado por Judas, un perro que le cercena el miembro viril lo cual termina auto marginándolo de sus amigos y las chicas del barrio miraflorino. Es decir que en el mundo de Vargas Llosa, “Los Ricos también lloran”.
Vargas Llosa y Reynoso al narrar historias de Miraflores y El Cercado no distancian, demarcan ni se dirigen a un público determinado, lo que hacen es plasmar quizás la realidad que han observado o abstraído; sobre todo de una Lima fragmentada donde la chicha la bailaban los cholos, el rock los pitucos y la salsa los achorados. Los distritos y sus personajes no son más que parte de un todo que es Lima. Al leer ambos textos podemos quizás entendernos y coincidir en una ciudad, que por lamentables prejuicios, se muestra aún fragmentada claro que sin llegar a los niveles virreinales de hace apenas unos cuatro o cinco décadas. A mi juicio, Día Domingo y Cara de Ángel son una suerte de rompecabezas que arma Lima a la perfección y la muestran en su totalidad como vista desde el aire y en pleno vuelo a quienes no han tenido la suerte (o la necesidad) de recorrerla en su vasta extensión. Vargas Llosa y Reynoso nos posibilitan viajar por la avenida Larco, Paseo de la república, La playas Miraflorinas y el Parque de la reserva; y remontarnos en el tiempo y añorar Lima sintiéndola “Tan lejos, Tan cerca” desde cualquier lugar del planeta apenas con leer sobre ella y recorrerla a través de unas hojas (O un avión imaginario) de papel.






























viernes, 27 de febrero de 2009

William Faulkner y Juan Rulfo,¿Cómo escribir una novela?


William Faulkner y
Juan Rulfo
¿Cómo escribir una novela?
De joven alguna vez pensé (el verbo en pretérito aparece propósito en negrita) que escribir era producto puro de la inspiración y la técnica, que el día menos pensado una musa me poseería estando en plena bacanal en algún lugar de Barranco(Lima) y diría: “Señores, discúlpenme que me vista y me vaya pero tengo que escribir un cuento pues en este preciso momento estoy inspirado”.
Creí del mismo modo (la ignorancia sí que es atrevida) que el alcohol podría ser fuente inspiradora. Un amigo poeta a quien llamaba con aprecio Jean Paul (por nuestro mutua simpatía hacia el escritor de “El Muro”) me contó cierta vez que se tomó una botella grande de cerveza para poder concentrarse y liberar las musas creadoras. Cuenta Jean Paul que despertó horas más tarde cuando los gallos ya cantaban y que apenas había escrito tres líneas: “Poema sin Titulo”.
Resacas posteriores propias de este servidor y cuentos pesímamente escritos me confirmaron que el arte de escribir navegaba por otras aguas. Entendí que el vino o la cerveza pueden ser compañeros eventuales para escribir pero que no garantizan éxito alguno y peor aún que su exceso puede aturdir hasta al más grande genio (la lista de escritores alcohólicos fallecidos es larga).
El 2003 retomé el hábito de escribir (luego de un equívoco retiro voluntario en 1997) y desde aquella época han pasado horas, días meses, años de leer, botar papel tras papel y momentos en los cuales quise dejar de escribir nuevamente pero por alguna razón no pude. Recién este 2009 mi primer libro (una simple antología de cuentos) verá la luz. Este largo periplo me obliga a citar con reverencia (y envidia sana) a grandes escritores como García Márquez, Vargas Llosa, Sabato, Hemingway, Steinbeck, Poe, y Faulkner. Quizás me haya demorado una década en entender que el trabajo laborioso también puede generar frutos y que escribir diariamente es bueno como dice Gabo, “para tener la mano caliente”.
Reviso algunas entrevistas de autores consagrados y al leerlos, pese a ellos vivir en diferentes espacios y tiempos coinciden en algo: hay que trabajar arduamente en los escritos para que pueden tener vida propia y que no hay caminos cortos para ser escritor.
Aquí parte de una reveladora entrevista a William Faulkner y fragmentos de “El desafío de la creación” de Juan Rulfo.
ENTREVISTA A FAULKNER
-¿Existe alguna fórmula que sea posible seguir para ser un buen novelista?
-99% de talento... 99% de disciplina... 99% de trabajo. El novelista nunca debe sentirse satisfecho con lo que hace. Lo que se hace nunca es tan bueno como podría ser. Siempre hay que soñar y apuntar más alto de lo que uno puede apuntar. No preocuparse por ser mejor que sus contemporáneos o sus predecesores. Tratar de ser mejor que uno mismo. Un artista es una criatura impulsada por demonios. No sabe por qué ellos lo escogen y generalmente está demasiado ocupado para preguntárselo. Es completamente amoral en el sentido de que será capaz de robar, tomar prestado, mendigar o despojar a cualquiera y a todo el mundo con tal de realizar la obra.-¿Qué técnica utiliza para cumplir su norma?
-Si el escritor está interesado en la técnica, más le vale dedicarse a la cirugía o a colocar ladrillos. Para escribir una obra no hay ningún recurso mecánico, ningún atajo. El escritor joven que siga una teoría es un tonto. Uno tiene que enseñarse por medio de sus propios errores; la gente sólo aprende a través del error. El buen artista cree que nadie sabe lo bastante para darle consejos, tiene una vanidad suprema. No importa cuánto admire al escritor viejo, quiere superarlo.-Entonces, ¿usted niega la validez de la técnica?
-De ninguna manera. Algunas veces la técnica arremete y se apodera del sueño antes de que el propio escritor pueda aprehenderlo. Eso es tour de force y la obra terminada es simplemente cuestión de juntar bien los ladrillos, puesto que el escritor probablemente conoce cada una de las palabras que va a usar hasta el fin de la obra antes de escribir la primera.-Usted dijo que la experiencia, la observación y la imaginación son importantes para el escritor. ¿Incluiría usted la inspiración?
-Yo no sé nada sobre la inspiración, porque no sé lo que es eso. La he oído mencionar, pero nunca la he visto.-Y, ¿en cuanto a la función de los críticos?
-El artista no tiene tiempo para escuchar a los críticos. Los que quieren ser escritores leen las críticas, los que quieren escribir no tienen tiempo para leerlas. El crítico también está tratando de decir: "Yo pasé por aquí". La finalidad de su función no es el artista mismo. El artista está un peldaño por encima del crítico, porque el artista escribe algo que moverá al crítico. El crítico escribe algo que moverá a todo el mundo menos al artista.

“EL DESAFIO DE LA CREACION” POR JUAN RULFO
Todo escritor que crea es un mentiroso, la literatura es mentira; pero de esa mentira sale una recreación de la realidad; recrear la realidad es, pues, uno de los principios fundamentales de la creación.
Considero que hay tres pasos: el primero de ellos es crear el personaje, el segundo crear el ambiente donde ese personaje se va a mover y el tercero es cómo va a hablar ese personaje, cómo se va a expresar. Esos tres puntos de apoyo son todo lo que se requiere para contar una historia: ahora.
Cuando yo empiezo a escribir no creo en la inspiración, jamás he creído en la inspiración, el asunto de escribir es un asunto de trabajo; ponerse a escribir a ver qué sale y llenar páginas y páginas, para que de pronto aparezca una palabra que nos dé la clave de lo que hay que hacer, de lo que va a ser aquello. A veces resulta que escribo cinco, seis o diez páginas y no aparece el personaje que yo quería que apareciera, aquél personaje vivo que tiene que moverse por sí mismo. De pronto, aparece y surge, uno lo va siguiendo, uno va tras él. En la medida en que el personaje adquiere vida, uno puede, por caminos que uno desconoce pero que, estando vivo, lo conducen a uno a una realidad, o a una irrealidad, si se quiere. Al mismo tiempo, se logra crear lo que se puede decir, lo que, al final, parece que sucedió, o pudo haber sucedido, o pudo suceder pero nunca ha sucedido.
La novela, dicen, es un género que abarca todo, es un saco donde cabe todo, caben cuentos, teatro o acción, ensayos filosóficos o no filosóficos, una serie de temas con los cuales se va a llenar aquel saco; en cambio, en el cuento tiene uno que reducirse, sintetizarse y, en unas cuantas palabras, decir o contar una historia que otros cuentan en doscientas páginas; ésa es, más o menos, la idea que yo tengo sobre la creación, sobre el principio de la creación literaria; claro que no es una exposición brillante la que les estoy haciendo, sino que les estoy hablando de una forma muy elemental, porque yo les tengo mucho miedo a los intelectuales, por eso trato de evitarlos; cuando veo a un intelectual, le saco la vuelta.


viernes, 13 de febrero de 2009

¿Por qué deberían otorgarle el Nobel de Literatura 2009 a Ernesto Sábato?



¿Por qué deberían otorgarle el Nobel de Literatura 2009 a Ernesto Sábato?
Ernesto Sábato, que duda cabe, es uno de los más grandes escritores argentinos de todos los tiempos y reconocido a nivel mundial, su prosa elegante y sus obras lo respaldan para poder obtener el premio Nobel. No es mi intención desmerecer a los otros nominados(los españoles Francisco Ayala y Miguel Delibes) quienes tienen meritos propios, sino explayarme sobre los motivos por lo que Sábato debería ser el elegido.
Destacar primero que Ernesto Sábato no incursiona en el ámbito literario por un afán de éxito ni reconocimiento (siempre detestó los círculos literarios), por el contrario, su amor por el arte y la literatura lo alejaron de eso ridícula ilusión que llamamos “éxito”, pues el escritor argentino tenía un doctorado en Física, ciencia que abandonó para dedicarse a escribir. Becado en Francia y USA, el escritor argentino contaba con un futuro promisorio. Uno de los alumnos de Sábato fue Mario Bunge, el conocido científico cuyos libros quizás muchos han leído en la educación secundaria especialmente en Sudamérica. Tal fue el impacto que causó su retiro de las ciencias que más de un científico le quito el habla por la barbaridad de dedicarse a escribir.
En lo social quizás lo más destacable sea que el 29 de diciembre de 1983 Ernesto Sábato fue elegido Presidente de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de personas (CONADEP), gracias a su honestidad y espíritu crítico. Nunca Más. Informe de la Comisión Nacional sobre la desaparición de personas (Eudeba, 1984), conocido mundialmente como Informe Sábato. El Informe Sábato es un testimonio de la desaparición y muerte de más de 30 mil personas durante la dictadura militar instaurada en Argentina desde fines de la década del 70' hasta principios del 80'. Luego de miles de testimonios y hechos pavorosos, la Comisión determinó una serie de recomendaciones para procesar legalmente a los responsables. Parte del prólogo del libro (escrito por Sábato) dice:
"...Las grandes calamidades son siempre aleccionadoras, y sin duda el más terrible drama que en toda su historia sufrió la Nación durante el período que duró la dictadura militar iniciada en marzo de 1976 servirá para hacernos comprender que únicamente la democracia es capaz de preservar a un pueblo de semejante horror, que sólo ella puede mantener y salvar los sagrados y esenciales derechos de la criatura humana. Únicamente así podremos estar seguros de que NUNCA MAS en nuestra patria se repetirán los hechos que nos han hecho trágicamente famosos en el mundo civilizado..."
Quizás no muchos sepan (al menos fuera de Argentina) la importante labor social de Ernesto Sábato y su aporte para que muchos niños pueden ser liberados del látigo opresor que es la pobreza. Asimismo su fundación buscar preservar la cultura, el arte y luchar por los derechos humanos entre otras cosas (http://www.fundacionernestosabato.org/).
En más de una entrevista el escritor ha manifestado su esperanza y fe en los jóvenes. Esto pudiera parecer una contradicción (su fe en el futuro) puesto que sus novelas ni sus personas son un mensaje ni un canto de esperanza, todo lo contrario son fatalistas. Debemos que entender que la Ernesto Sábato-persona y Ernesto Sábato-escritor son, por momentos, entidades y energías distintas. Si bien los personajes Sabatianos son dementes, suicidas, o asesinos (y a veces los tres cosas al mismo tiempo), cada línea de su prosa es un análisis filosófico sobre la vida y el tiempo mismo:
En la soledad de mi estudio contemplo el reloj que perteneció a mi padre, la vieja máquina de coser New Home de mamá, una jarrita de plata y el Colt que tenía papá siempre en su cajón, y que luego fue pasado como herencia al hermano mayor, hasta llegar a mis manos. Me siento entonces un triste testigo de la inevitable transmutación de las cosas que se revisten de una eternidad ajena a los hombres que las usaron. Cuando los sobreviven, vuelven a su inútil condición de objetos y toda la magia, todo el candor, sobrevuela como una fantasmagoría incierta ante la gravedad de lo vivido. Restos de una ilusión, sólo fragmentos de un sueño soñado (fragmento de Antes del Fin escrito en 1998).
En 1995 fallece el primer hijo de Sábato en un accidente automovilístico y tres años después su querida Matilde(ver foto de ella con el escritor en la parte superior izquierda). Considero que a partir de lo que conocemos como dolor, los artistas arrancan desde muy dentro un demonio, una fuerza inusitada que se plasma en palabras, y es que a veces la pérdida de la vida de alguien amado no enseña a apreciarla más cada día. Honestamente considero que aquel que ha caminado por los senderos de los infiernos, por las cloacas de la miseria, y ha sido esclavo de sus propios vicios puede vivir más intensamente y disfrutar, digamos, el aroma de una flor. Pueden desmentirme los torturados (y todo aquel que haya acariciado la muerte) pero pese a ello me aferro a lo que afirmo.
La obra de Sábato es justamente una valoración y cuestionamiento del mundo en el cual vivimos y por más aparente desesperanza del escritor, este no se resigna al status quo y denuncia algo que aún hoy se sigue evidenciando y nadie ha podido detener:
"Nuestro planeta se encuentra en estado desolador, y si no se toman medidas urgentes va en camino de ser inhabitable en poco más de tres o cuatro décadas. El oxígeno disminuye de modo irreversible por el ácido carbónico de autos y fábricas, y por la devastación de los bosques. El hombre necesita de los árboles para vivir. Parecen no saberlo o no importarles a quienes están talando las selvas del Amazonas y las grandes reservas del mundo. Los países desarrollados producen cuatrocientos millones de toneladas por año de residuos tóxicos: arsénico, cianuro, mercurio y derivados del cloro, que desembocan en las aguas de los ríos y los mares, afectando no sólo a los peces, sino también a quienes se alimentan de ellos. Sólo unos pocos gramos de intoxicación son mortales para el ser humano" (Antes del Fin).
Su magistral obra El túnel, recibió críticas entusiastas nada menos que de Albert Camus, que lo hizo traducir por Gallimard al francés. En esta novela intensa el desaliento y la difícil adaptación a una época moderna y de cambios agobia a su personaje Pablo Castel quien vive aislado del mundo y que confiesa desde los barrotes de una cárcel que mató a la única persona que lo entendía. La obras de Sábato con marcado corte existencialista sin duda marcaron una etapa dentro de la literatura de su país: Antes del Fin, Abaddon El Exterminador (¡En 1,974 Sábato hablaba de diablos, posesiones y gnosticismo!, tal como lo hacen hoy escritores como Dan Brown, pero es claro que las disgreciones Sabatianas son diez veces más intensas y trascendentes), y la compleja, Sobre Héroes y Tumbas.
Para poder cuantificar la temática profunda y extensa de Sábato quiero mencionar un libro muy apreciado hoy como El Alquimista de Paulo Coelho que habla mucho del Gnosticismo y que para muchos lectores es un libro único e innovador. No pretendo anular lo inspirador del libro de Coelho ni cuestionar sus dotes como escritor, sin embargo si quiero aclarar que la temática ha sido expuesta por Sábato décadas atrás (me cuesta creer que Coelho no haya leído el autor argentino). Al respecto de la alquimia dice un fragmento de Abbadon, El Exterminador:
"Esta manera de impregnar el mercurio fue mantenida en secreto por lo que sabían y constituye probablemente el pórtico de algo más noble (que la fabricación del oro), algo que no puede ser comunicado sin que el mundo corra un inmenso peligro".
Volviendo al punto inicial sobre los nominados al Nobel del Literatura, desde aquí mis mejores deseos para los escritores españoles. Pero la locura, intensidad, apasionamiento y lo que Sábato representa (como pintor, ex científico, ex anarquista, gnóstico etc.) sin duda lo pone en un nivel, sino superior, al menos diferente, lo cual lo ha llevado a que miles de lectores le tengan una estima y cariño especial sin jamás haberlo conocido.
Y para que no se diga que hay mezquindad en este líneas, la mejor de las suertes a los señores Ayala y Delibes. Ojala en el futuro les otorguen el Nobel, El Pulitzer, y El Príncipe de Asturias, pero este vez con todo mi corazón (y mi poco discernimiento como lector) me inclino por el Gran Maestro, Ernesto Sábato.