viernes, 4 de octubre de 2013

Hispanic Culture Review de la universidad George Mason

Hispanic Culture Review GMU La revista Hispanic Culture Review publicó su volumen XIX ( Otoño 2012-Primavera 2013). El 2012 publiqué un cuento en la revista HCR de la universidad George Mason ( GMU). Mi trabajo el 2012 ha sido muy silencioso. He publicado algunos textos en dos revistas o tres revistas en Estados Unidos, Francia y Canadá. Los tiempos hoy son otros: mucho trabajo académico y enseñar. Esporádicamente escribo cuentos y reviso dos novelas cortas. Me alegra formar parte del volumen HCR volumen XIX como autor . La revista HCR se edita en la universidad GMU( debo decir con cariño, mi universidad)y por estos días hemos tenido una conversación importante con HRC ( seguiremos informando). Para suscribirse a la revista HCR pueden escribir a hcr@gmu.edu y hcr.gmu@gmail.com. El costo de la revista es $ 7.00. ! Apoyemos este proyecto cultural !

miércoles, 4 de septiembre de 2013

"La fuerza del sino" Duque de Rivas. La agudeza de la espada y la pluma. Reseña.

Duque de Rivas, la agudeza de la espada y la pluma Con Don Álvaro o la fuerza del sino (1835) el escritor Ángel de Saavedra inició el Romanticismo en el teatro español. De prosa y depurada rima deleitante donde predominan el uso de redondillas, la obra encierra una tragedia amorosa, tema romántico por excelencia. Durante las cinco jornadas que componen la obra, se intercalan la prosa y la poesía para representar y separar a las personas incultas de las letradas. Así, las personas sin título ni riqueza hacen uso de la prosa y los nobles (y curiosamente su servidumbre) se expresan de manera poética. La intertextualidad de la obra evoca a Calderón de la Barca y La vida es sueño. Al igual que Segismundo, don Álvaro monologa amargamente acerca de nacer y ser infelice. Asimismo, es evidente la influencia de Cervantes y La Gitanilla ya que en la obra de Rivas existe un personaje llamado Preciosilla. Entender un texto implica relacionarlo con el autor. Duque de Rivas no oculta en su pluma, la predilección por el tema caballaresco, el honor y la hidalguía que manifiestamente rememoran su pasado militar. Es decir, nuestro Duque tiene agudeza tanto en la espada como en la pluma. Al interior de un cuento, novela, o pieza teatral existen elementos como: la historia, el narrador, el tema y el discurso, que establecen la unidad temática de un libro. La literatura romántica presenta notoria similitud entre el autor de la obra y el personaje central. A la muerte del hermano mayor—esta vez el sino es favorable-- ,Saavedra adquiere nobleza y se convierte en Duque de Rivas. Antes de eso, sufrió el destierro y luchó junto a los patriotas; es decir tuvo una vida heroica análoga a la don Álvaro. La fuerza del sino presenta visos de literatura transatlántica si profundizamos en los orígenes del personaje central. Europa y América fluyen en torno a don Álvaro, el indiano de misteriosa estirpe. La lucha entre don Álvaro y el marqués de Calatrava por doña Leonor (la hija del marqués) nos transportan a una época donde la concepción medieval del amor cortes es todavía posible. Las clases sociales experimentan pugnas irreconciliables. La dignidad de la mujer es siempre percibida desde la perspectiva patriarcal que exige pureza, honra y castidad mediante la caricia metálica de una espada. La azarosa vida de don Álvaro y su lucha por el honor y el amor contienen las armas necesarias para presentar una pieza de teatro cuyo desenlace hace justicia al nombre de la obra. Don Álvaro o La fuerza del sino muestra lo minúsculo que puede ser el hombre –aún el más hidalgo y valeroso-- ante la vida misma, dueña de una pujanza indomable como yeguas salvajes. Los hados y el destino ejercen una fuerza magnética irremediable contra los personajes épicos de la literatura. El estreno en 1835 de don Álvaro y la fuerza del sino no solamente inició el Romanticismo en el teatro español, también marcó un distanciamiento con la rigidez neoclásica. Don Álvaro –qué duda cabe—es el arquetipo del héroe romántico ansioso de libertad y amor y que, inexorablemente, no podrá huir de la fuerza del sino. Hemil García Linares.

domingo, 25 de agosto de 2013

“Los de abajo” de Mariano Azuela

En cuatro ocasiones casi sucesivas he estado en el aeropuerto Benito Juárez pero nunca he podido conocer el DF. Hasta he escrito un cuento totalmente ambientado en el DF, apenas imaginándola a través de textos mexicanos. La librería Gandhi del Fondo de Cultura Económica es mi refugio en el aeropuerto de el DF. Adquirí allí esta novela corta del maestro Mariano Azuela: “Los de abajo”. Me ha impresionado la pluma de Azuela para narrar el dolor de México en medio de la revolución que ha sido fuente de inspiración para novelas, ensayos y películas. Nota: la obra "Los de abajo"( 1916) me hizo recordar a la novela"Los olvidados"(1944) de Jesús R. Guerrero por el tema de la Revolución Mexicana.La novela de Azuela bien pudiera haber servido de influencia para el escritor michoacano R. Guerrero. Azuela vivió de manera fidedigna el horror de la guerra al igual como lo hizo Walt Whitman durante la Guerra Civil. Presenciar el horror de la guerra es lo que confiere a la novela “Los de abajo” la autoridad de ser una novela creíble. Si a ello le sumanos la prosa ágil, el conflicto despiadado, la descripción de quien conoce a los hombres de a pie , entonces, tenemos los elementos para tener un libro imprescindible que permite conocer la historia de México. La contraportada del libro dice a la letra: “Durante la Revolución mexicana, Mariano Azuela fue médico de la facción comandada por Francisco Villa, de ahí que algunas de sus más notables obras literarias estén inspiradas por aquellos hechos de armas. De entre ellas, Los de abajo, redactada en 1915 en El Paso (Texas), sintetiza admirablemente lo que el escritor pensaba de la Revolución y cómo él mismo vio su fuerza destructora. Se trata de una historia descarnada, concebida con la sinceridad y la valentía de un hombre que nunca cedió a la tentación de adornar artificiosamente o de falsear los acontecimientos , y escrita con un lenguaje directo que aúna la belleza a la sencillez”.

“ Agua mi niño” El Tri de México y la cervecería La curva

Algunas extrañas coincidencias siempre me remiten al aeropuerto Benito Juárez por cuarta vez sin que haya podido conocer el DF( materia pendiente). Siempre he querido ir a División del norte y avenida Coyoacán y ver dónde quedaba la cervecería La curva( Alex Lora dixit). Según la letra de “ Agua mi niño” Fidel era el que servía las chelas y los tragos. Una vez, un ex compañero de trabajo que era del DF me dijo que tal cervecería La curva nunca existió. Entonces siempre me quedó la duda. Recientemente, un amigo mexicano a quien llamaré G quien vive en el DC desde hace cincuenta años me dijo que La curva sí existió. Es decir mi ex compañero de trabajo no conoció La curva por una cuestión generacional. Pero La Curva fue ( y es) un sitio real.Es más, allí tocaba El Tri. El tal Fidel es un hombre de carne y hueso y el grito de guerra para pedir una chela era “ Agua mi niño”. Hace unos días salió esta simpática nota sobre la mítica cervecería: http://www.eluniversal.com.mx/notas/766951.html ¡ División del norte y avenida Coyoacán , cervecería La curva…!

miércoles, 7 de agosto de 2013

De nómada a profesor...

Desde mi llegada a Estados Unidos he pasado por diferentes etapas. Fui leñador, vendedor de autos, bróker y me he comido el cuento del American Dream bien acompañado de un slice de pizza, soda y apple pie. He estado en el mundo de los negocios y el marketing desde 1994, siempre ocultando mi pasión por la literatura. Es que en el mundo de los números y las finanzas, el soñador ni el romántico tienen cabida. Pero la literatura ha ido imponiéndose de manera silenciosa y ha terminado por salvar –lo digo literalmente-- mi vida. Creo que las páginas de un libro pueden reconfortarte y por medio de la catarsis ,liberarte de ataduras, miedos y demonios. En el 2009 cuando empecé a escribir seriamente, un compañero de trabajo vio en línea que yo era escritor y yo lo negué. “Pero yo he visto en tu pared de Facebook que dice escritor fulanito se presenta en la universidad X en Michigan”, me dijo mi colega. Entonces me entró pánico porque creo que en el 2008 una de las razones por la cuales eliminaron mi puesto laboral fue, entre otras cosas, por razones extra laborales. Recuerdo a mi ex jefe diciéndome: “tengo que reducir el tamaño la empresa para llevar a la bancarrota el negocio que creó mi padre”. Le dije a mi jefe que no se preocupe aunque tenía una angustia grande porque supe recién lo que ya medio país sabía: la recesión golpeaba a todos. Lo que no me consoló nada fue lo que digo al final: “Además es mejor que busques algo acorde con lo que te gusta, algo relacionado con la escritura”. Volviendo al tema del colega quien vio en internet que yo era escritor… Le dije a mi compañero de labores que se trataba de una broma y él insistió: aquí en Facebook no dice que es broma ni nada por estilo. Entonces salí al paso ingeniosamente aunque nervioso: ¿y desde cuando uno anuncia: atención, voy a hacer una broma ahora? Todo quedó aclarado y al día siguiente ya repuesto del susto, viajé a Michigan para dar una charla magistral(lo invitación a Michigan era real) ante mi propia sorpresa: Un inmigrante peruano sin notas sobresalientes invitado a una universidad del extranjero como autor. ¡El 2008 habían invitado a Ernesto Cardenal! Sí, de joven yo no fui un gran estudiante y desperdicié buenos momentos y oportunidades. Hasta los nueve años yo fui un alumno y un deportista ejemplar. Nadie (sólo yo) entendía qué pasó con ese niño despierto y aplicado. Es que el mundo cuando te queda grande, cuando es ancho y ajeno, ya no te importa. Y me dejó de importar por mucho tiempo. Fue recién el 2007 que empecé a tomar clases . On and off como dicen aquí en Estados Unidos. El 2008 publiqué un par de cuentos y trabajé en mi primer libro. El 2009 cuando me presenté en la universidad GVSU, N. Gómez (la poeta y “compatriota” vasca) me dice que debo hacer mi maestría. Así fueron surgiendo otros profesores como S. Bedere, R. Berroa, E. Muñoz, V. Fuentes que me brindaron su aliento y amistad también. Arrinconado intelectualmente y sin escapatoria por tantas buenas personas y mi familia empecé el 2012 mi maestría en George Mason. Ha pasado un año de esfuerzo, arduos ensayos y lecturas. Finalmente he visto plasmado lo que quería lograr: George Mason me ha dado la oportunidad de enseñar en sus aulas. Me han dado un Graduate Teaching Assistanship. Luego de décadas de búsqueda encuentro lo que quería ser. Por accidente o por terquedad. Provengo de una familia de inmigrantes (desde siempre). Soy hijo de la oleada de migrantes que los 60’s llegó a Lima. Soy “Un niño de Junto al Cielo” (magistral cuento de Congrains Martins). Nací en Lima pero mis padres son de la sagrada tierra del Cuzco, de un pueblito llamado San Jerónimo donde los apellidos incas como Tisoc o Tupac Yupanqui se mezclan con apellidos vascos, cantábricos, y aragoneses como García, Astete,Vera, Bellota, Linares, Aragón, Usandivaras( el apellido de Clorinda Matto de Turner, prima de nuestra abuela Flora). Ha pasado más de una década desde que dejé mi patria (para siempre) y he vuelto a ser el estudiante con notas muy altas. Creo ser el primero miembro de mi familia en Estados Unidos que hace una maestría (espero no ser el último). Tengo 42 pero me siento joven mental y físicamente. No importa ya lo que no hice o dejé de hacer. No importa ya si pude hacer hecho lo mismo en mi patria. Porque los 90’s para mi eran épocas de lucha interior, la presión de estudiar lo misma vaina que tu papá; los 90’s fueron tiempos de sobrevivencia y no es fácil salir de la vorágine que te atrapa y retrasa. Yo tuve que ser mochilero, rockero improvisado, asiduo de los estadios de fútbol, peleador, de conciertos, de viajes y campamentos, para llegar a ser yo. Soy un nómada que se va convirtiendo en profesor. Yo no pude ser ni podré ser lo que otros deseaban para mí. Uno debe encontrar su camino o morir en el intento. Hoy: yo sólo quiero escribir y enseñar talleres aunque ello implique hacer esos “sacrificios” económicos que tanto terror nos causan. Por eso, porque quiero y puedo , dejo atrás mi actual trabajo y empiezo una nueva aventura en el mundo académico. Yo vine a Estados Unidos para lograr estabilidad económica y de alguna manera lo logré y ahora huyo un poco del American way of Life para experimentar algo más embriagador: el goce en la literatura. Nunca es tarde para retomar el camino perdido. Ero cierto lo que decían los antiguos: todos los caminos conducen a Roma. Gracias por estar allí.